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sábado, 7 de febrero de 2015

Ordena Tribunal Federal liberación de la "Reina del Pacífico"

Siempre polémica, Sandra Ávila Beltrán, la Reina del Pacífico,  fue absuelta el 6 de febrero pasado por el Segundo Tribunal Unitario con sede en Jalisco del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y fue ordenada su libertad.

Ávila Beltrán fue detenida en septiembre de 2007 en la Ciudad de México junto con su pareja, el narcotraficante colombiano Juan Diego Espinosa alias El Tigre.

Apodada por el gobierno mexicano, como la “Reina del Pacífico”, familiar de los capos  José Quintero Payán, Rafael Caro Quintero y Miguel Ángel Félix Gallardo, fue acusada de ser enlace entre los cárteles de Sinaloa y Juárez, con Colombia.

Según datos dados a conocer por la periodista Anabel Hernández, la PGR le fincó el cargo de delincuencia organizada. Fuentes cercanas al caso señalan que el gobierno federal torturó a Paulo Espinosa, sobrino de El Tigre, para involucrar a Ávila Beltrán en el caso del buque El Maciel incautado en 2001 en México con 9 toneladas de cocaína. 

En diciembre de 2010 el juez Décimo Octavo de Distrito de Procesos Penales Federales en el DF, la absolvió por falta de pruebas. El gobierno federal apeló la sentencia y al ver pocas posibilidades de éxito, en febrero de 2011 la Unidad Especializada en Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y de Falsificación o Alteración de Moneda de la PGR presentó cargos en su contra por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita por la adquisición de dos seguros de vida-inversión de Seguros Monterrey, uno a nombre de ella y otro a nombre de su hijo José Luis Fuentes Ávila, supuestamente con dinero de procedencia ilícita.

En agosto de 2011 el magistrado del Tribunal Unitario del DF, José Guadalupe Luna Altamirano, ratificó la sentencia absolutoria la cual fue una de las razones por las que la PGR abrió una investigación en contra del magistrado.

Vinculada a El Tigre, quien fue extraditado a Estados Unidos en 2009, Ávila Beltrán también fue extraditada en 2012 a petición de la corte federal de distrito para el Distrito Sur de Florida acusada de supuestamente haber conspirado para el tráfico de más de 100 kilos de cocaína. 

Los pronósticos eran de una sentencia que podía llegar hasta la cadena perpetua, se declaró culpable del delito menor de haber asesorado a Espinosa y logró una sentencia negociada de 70 meses de prisión. 

La corte tomó en cuenta sus años de prisión en México y en agosto de 2013 fue deportada a México donde volvió a ser detenida por los cargos pendientes de operaciones con recursos de procedencia ilícita de la causa penal 46/2011 y recluida en el Centro Federal de Readaptación Social 4 en Tepic, Nayarit.

Pese a la petición de la PGR de que se girara orden de aprehensión contra su hijo José Luis por los mismos delitos, un juez concedió el amparo contra la orden de captura porque la PGR nunca pudo acreditar el delito. 

En septiembre de 2014 el Séptimo Juzgado de Distrito la condenó a cinco años de prisión por el delito que no pudo acreditarse contra su hijo. A través de sus abogados de defensa Jorge Hernández Altamirano, Julissa Camacho y Jorge Espinoza Santillán interpuso un recurso de apelación ante el Segundo Tribunal Unitario del Tercer Circuito el cual dictó una sentencia absolutoria porque la PGR no pudo fundamentar que en la compra de los seguros se usó dinero de procedencia ilícita.

Fuentes consultadas vinculadas al proceso contra Ávila Beltrán señalan que no existe ya ningún otro proceso en su contra. 

Se espera que la liberación de Beltrán se concretará a más tardar la noche del 7 de febrero.

jueves, 9 de agosto de 2012

Perfil de Sandra Ávila Beltrán "La Reina del Pacífico"


Sandra Ávila Beltrán, “La Reina del Pacífico”, presunta operadora del cártel de Sinaloa, que ha trascendido a expresiones de la cultura popular, es identificada como una de las pocas mujeres que ha logrado destacar en el ámbito del narcotráfico.

Es sobrina de Miguel Ángel Félix Gallardo, fundador del extinto cártel de Guadalajara y el máximo capo en el país en la década de 1980. Sus padres son María Luisa Beltrán Félix y Alfonso Ávila Quintero, familiar del también exlíder del cártel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero.

La presunta narcotraficante fue detenida en 2007, en compañía del colombiano Juan Diego Espinosa, “El Tigre”, quien era su pareja. Se les acusó por trasladar al menos nueve toneladas de cocaína en el buque Macel, decomisadas en 2002 en el puerto de Manzanillo, en el Pacífico Mexicano. Aunque ella decía que se dedicaba a vender ropa.

Las autoridades señalaron que fungía como intermediaria entre narcotraficantes colombianos y el cártel mexicano de Sinaloa, que dirigen: Ismael El Mayo Zambada y Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

A partir de su aprehensión, “La Reina del Pacífico” estuvo inmersa en un intrincado proceso judicial, que incluyó el reclamo de las autoridades de Estados Unidos para extraditarla.

"Ahora tropiezo con los muros de mi celda entre la depresión y el ánimo, medio muerta y medio viva, caída y vuelta a levantar. Estoy aquí sin delito y esto ya va para 10 meses", expresó Ávila Beltrán en el libro La Reina del Pacífico: es la hora de contar, de Julio Scherer.

"Fui capturada y los medios me exhibieron con todo su poder. Narcotraficante, peligrosa, es lo menos que han dicho de mí en su gritería", agregó Ávila Beltrán en un diálogo con Scherer. Ahí dijo que rechaza el apodo de “La Reina del Pacífico”.

Aunque en un inicio la acusación de la justicia mexicana estuvo relacionada con narcotráfico y delincuencia organizada, a finales de 2010 un juez la absolvió de esos cargos.

Tiempo después, la Procuraduría General de la República (PGR) inició un procedimiento, por lavado de dinero, y un juez le dictó formal prisión en marzo de 2011.

Un Tribunal Colegiado en México autorizó la extradición a Estados Unidos de Sandra Ávila Beltrán en junio de 2012.

El Poder Judicial de la Federación explicó en ese momento que uno de los cargos por lo que Estados Unidos reclama su extradición, relacionado con el aseguramiento de nueve toneladas de cocaína en costas mexicanas, ya había sido considerado en un juicio que tuvo Ávila Beltrán en territorio mexicano.

En cambio, un segundo cargo, relacionado con la entrega de 100 kilogramos de cocaína en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, en 2001, es el que permitiría su extradición sin que se violen sus derechos.

En febrero de 2011, autoridades del Distrito Federal iniciaron una investigación en el penal femenil de Santa Martha Acatitla, porque trabajadores de esa instalación supuestamente permitieron a Ávila Beltrán realizarse un tratamiento estético con botox.

Más adelante, las autoridades reportaron que la persona que se inyectó botox dentro del penal no fue Ávila Beltrán, sino la directora de la cárcel, que fue destituida.

Versiones periodísticas indicaron que La Reina del Pacífico tuvo privilegios en esa prisión, como el de usar zapatillas, gorras y lentes oscuros.
Poco después de ese incidente, Sandra Ávila fue trasladada de Santa Martha Acatitla al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 4 del estado de Nayarit, en el norte de México.

La imagen de su rostro sonriente, en el momento en que le tomaron la foto de registro para ingresar a prisión, llamó la atención de medios y de algunos especialistas que consideraron que era un gesto desafiante.

En el ámbito de la literatura, se menciona que Sandra Ávila inspiró la novela de La Reina del Sur, escrita por Arturo Pérez-Reverte, que a la postre inspiró una telenovela protagonizada por la actriz mexicana Kate del Castillo, además de varios corridos.

El gobierno mexicano entregó este jueves a Sandra Ávila Beltrán a las autoridades estadounidenses en el Aeropuerto Internacional de Toluca, Estado de México.

Comparecerá ante la corte federal del Distrito Sur de Florida para enfrentar un par cargos: conspiración para importar cocaína, y conspiración para poseer e intentar distribuir cocaína. Ambos pueden tener como pena máxima la cadena perpetua.

Redacción, con información de CNN