En medio de la polémica por la investigación de presunto lavado de dinero en contra de Ricardo Anaya, candidato presidencial de la coalición Por México al Frente, ahora acusan al panista de plagiar los discursos de los expertos internacionales Tony Seba y Peter Diamandis.
Según el video que subieron simultáneamente destacados priistas a redes sociales, durante su toma de protesta como candidato, Ricardo Anaya ‘tomo’ parte de la ponencia que impartió el escritor y analista Tony Seba en 2016.
Durante la exposición, se pueden apreciar las mismas fotos y palabras al referirse al crecimiento en el número de vehículos en la ciudad de Nueva York, así como una breve reseña sobre la empresa Kodak, que pasó de lograr un récord en ventas en el año 200o, a la bancarrota.
Lo mismo ocurre al incluir un ejemplo de tecnología que, parece, forma parte de una ponencia que impartió en 2016, el co-fundador y presidente de la Fundación X-Prize y reconocido futurólogo, Peter Diamandis, como se muestra en el video.
Las imágenes se acompañan del hashtag #Anayaplagia, con la leyenda: “El que plagia es porque no tiene nada original que decir. Anaya plagia porque no tiene nada original que decir y no tiene ética”.
Anaya se defendió y argumentó que “la campaña de Meade no tiene remedio y creen que atacando la levantarán. No hay plagio cuando se hace cita o referencia”.
El presidente Enrique Peña Nieto admitió que el caso de la casa blanca lastimó e indignó a la sociedad mexicana a la cual, dijo, "le ofrezco una sincera disculpa", no obstante, que la conclusión de las investigaciones fue que no existieron conflictos de interés y que el trato entre las partes involucradas fue legal.
El titular del Ejecutivo Federal aceptó que han sido meses difíciles para él y su familia y agradeció la entereza y solidaridad de su esposa Angélica Rivera.
Al finalizar la vigésima octava sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, Peña Nieto pidió tiempo para referirse al tema que ha captado particularmente la atención sobre todo a partir del resolutivo que la Secretaría de la Función Pública presentó esta mañana respecto a si hubo o no conflicto de interés que involucraban -indicó- al Presidente de la República.
La ceremonia de izado de la bandera de Estados Unidos en la embajada de ese país en La Habana, Cuba, estuvo presidida por el secretario de Estado estadounidense, John Kerry. El acto constituyó la ceremonia oficial de apertura de la sede diplomática, en funcionamiento como tal desde el pasado 20 de julio.
Especialmente invitados a este momento fueron James Tracy, Mike East y Larry Morris, los tres marines que arriaron la enseña de la nación norteña en 1961, y quienes entregaron la que actualmente ondea en el edificio instalado frente al malecón habanero.
Jeffrey DeLaurentis, encargado de negocios, al darle la bienvenida a la delegación estadounidense al edificio y la representación cubana —encabezada por Josefina Vidal, directora general de la Dirección general de Estados Unidos de la Cancillería cubana—,indicó que hoy representa el comienzo de un nuevo capítulo para ambos países.
Centenares de personas dentro del patio de la embajada y desde las áreas exteriores, fueron testigos de lo que es calificado como un hecho histórico. Igualmente en los alrededores de la sede reporteros, cámaras y fotógrafos de medios de todo el mundo asistieron al acontecimiento.
El poeta estadounidense de origen cubano Richard Blanco declamó el poema “Cosas del mar”, a lo que siguieron las palabras del Secretario de Estado estadounidense, quien expresó que este es el momento de acercarnos dos pueblos ya no como enemigos o rivales, sino como vecinos. Es el momento de enarbolar nuestras banderas y hacer saber al resto del mundo que nos deseamos lo mejor los unos a los otros.
La reapertura formal de la embajada y la visita de Kerry a Cuba, la primera de un secretario de Estado de Estados Unidos en 70 años a la Isla, define el fin de la primera etapa clave de la normalización de relaciones entre ambos países. Un proceso iniciado el 17 de diciembre del 2014cuando los presidentes cubano, Raúl Castro, y estadounidense, Barack Obama, anunciaron su decisión mutua de avanzar hacia la reanudación de los vínculos entre ambos países, rotos por decisión de Estados Unidos hace casi 55 años.
Ahora comienza un largo periodo hacia la normalización de los vículos entre ambos países que incluye por parte de Estados Unidos el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba así como la devolución del territorio ocupado ilegalmente Guantánamo.
Esta actividad oficial es la contraparte del acto oficial que se efectuó el pasado 20 de julio en la misión cubana en Washington, donde ondeó en ese país por primera vez en más de medio siglo, la insignia de la estrella solitaria.
Criptograma Mx reproduce el mensaje completo de Andrés Manuel López Obrador en la asamblea informativa del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en el Zócalo de la Ciudad de México
Amigas y amigos:
Como todos sabemos, el Tribunal Electoral decidió validar la elección presidencial a pesar de las evidentes violaciones a la Constitución y a las Leyes.
Muy poco tengo que decir sobre lo torcido del proceso electoral porque casi todo es de dominio público. Si acaso subrayo, aunque tampoco es novedad, que se violó el artículo 41 de la Constitución que establece que las elecciones deben ser libres y auténticas.
El distintivo de esta contienda fue el uso del dinero a raudales para comprar millones de votos. En los hechos, el candidato del PRI rebasó por mucho, los topes de gastos de campaña que establece la ley y, aunque se demostró el uso de dinero de procedencia ilícita, prevaleció el cinismo y la impunidad.
Tampoco hubo equidad en la actuación de los medios de comunicación. Por el contrario, la mayoría de los periódicos, la radio y, sobre todo, la televisión, en especial Televisa y Milenio, se convirtieron en los principales patrocinadores de Peña Nieto.
Ante estas violaciones, las autoridades electorales siempre se hicieron de la vista gorda. Los Consejeros del IFE y los Magistrados del TRIFE demostraron que son personajes sin convicciones, acomodaticios, seleccionados a modo para formar parte del engranaje del régimen antidemocrático que predomina.
Se podrá replicar que esto ya lo sabíamos y que a pesar de ello, decidimos participar en la contienda. Sin embargo, puedo argumentar que siempre debe intentarse la transformación por la vía pacífica y electoral. Respeto otros puntos de vista, pero no considero a la violencia como alternativa.
Pienso que produce más sufrimiento y se terminan imponiendo con mayor facilidad quienes no tienen la razón, pero cuentan con la fuerza para reprimir. La violencia en vez de destruir al régimen autoritario lo perpetúa.
Al mismo tiempo, mantengo la convicción de que, aún en condiciones adversas, enfrentando a los poderes más siniestros, se pueden lograr cambios profundos siempre y cuando exista una voluntad colectiva dispuesta a ejercer a plenitud sus derechos y a no permitir ningún régimen de opresión. Sostengo que cuando el pueblo decide ser dueño y constructor de su propio destino, no hay nada ni nadie que pueda impedirlo.
Pero este proceso virtuoso de toma de conciencia y participación ciudadana, no es fácil de lograr. Lleva tiempo, requiere de mucho trabajo educativo con la gente y de predicar con el ejemplo; exige temple, convicciones y perseverancia.
Quienes estamos en esta causa, debemos saber que llegar al gobierno para mantener el régimen dominante es relativamente fácil, pero el triunfo de la justicia sobre el poder implica fatigas y confrontación política. Los procesos de cambios estructurales suelen ser lentos y complicados, pero son indispensables y gloriosos.
Basta con recordar la historia: Hidalgo proclamó la abolición de la esclavitud y ese anhelo de justicia se hizo realidad un siglo después. Las reformas liberales se consumaron luego de 30 años de cruentas luchas internas y de invasiones extranjeras. En 1910, Francisco I. Madero convocó al pueblo a la Revolución para derrocar a la dictadura porfirista con el lema del Sufragio Efectivo y, aún cuando se avanzó en la atención de demandas sociales, todavía no hay democracia en México.
De modo que no es sencillo lograr una transformación pacífica y profunda como la que nosotros queremos y necesita el país. Hay que enfrentar intereses creados muy poderosos que se oponen de manera rotunda a perder sus privilegios.
Los defensores del régimen de corrupción imperante, como lo vimos en las recientes elecciones, utilizan todo su poderío: sus medios de comunicación, sus relaciones de complicidad y, sobre todo, cuantiosos recursos económicos. A esa prepotencia hay que agregar, y eso es lo que más les ayuda, el atraso político y la pobreza extrema que se padece en el país.
Tenemos que aceptar que todavía hay muchos mexicanos, de todas las clases sociales, susceptibles al engaño y a la manipulación. Están, por ejemplo, y lo digo de manera respetuosa, quienes en las pasadas elecciones decidieron no apoyarnos porque creen en las vulgaridades y calumnias que difunden de nosotros los voceros de los dueños de los medios de información.
Sin embargo, no fue la desorientación lo que más influyó para impedir el cambio de régimen, en esta ocasión, lo determinante fue el uso del dinero para traficar con la pobreza de la gente.
Ya hemos visto cómo Peña Nieto, con sus patrocinadores y cómplices, obtuvieron la mayoría de los votos en el medio rural y en las colonias marginadas del país.
No se trata de juzgar a quienes por necesidad venden su voto. La perversidad es de aquellos que, valiéndose del hambre y de la miseria, compran la voluntad de los desposeídos.
Esta es, sin duda, la mayor inmoralidad que se registró durante la elección presidencial y, al mismo tiempo, este es el gran desafío que tenemos por delante, porque si no hacemos nada para contrarrestar esta práctica inhumana y corrupta, nunca habrá una auténtica democracia en nuestro país.
Permitir a los poderosos que, encima de empobrecer al pueblo, se beneficien electoralmente de sus carencias, es aceptar que se instaure un sistema de esclavitud moderna en el que, entre más miserable y debilitado se mantenga al pueblo, menos esfuerzos serán necesarios para oprimirlo. En otras palabras, tolerar este retroceso significa dejar que los pobres se conviertan en peones y que haya amos que les compren su libertad.
Enfrentar esta infamia es una razón más para seguir adelante. Aquí es oportuno recordar que luchamos por ideales, no por cargos. Por más que nos haya dolido este nuevo fraude, no debe haber motivo para el desaliento y la rendición. Por el contrario, debemos sentirnos orgullosos de tener la encomienda de regenerar la vida pública y lograr el renacimiento moral de México.
Además, hay que tomar en cuenta que, en poco tiempo, hemos avanzado mucho. Nuestro movimiento ha contribuido a cambiar la mentalidad de amplios sectores del pueblo de México. Hemos puesto al desnudo al actual régimen con sus formas de control y manipulación. Se ha hecho evidente que el PRI y el PAN representan lo mismo. Que no hay diferencia entre Elba Esther Gordillo, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Diego Fernández de Cevallos, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Ahora se sabe más sobre los que verdaderamente mandan y hay más claridad sobre su proceder y avaricia.
Esto ha sido, estimo, la mayor aportación social y política de nuestro movimiento. Tengamos presente que no se puede cambiar lo que no se conoce y lo que bien se comprende, difícilmente se olvida.
Fruto de este trabajo de concientización es el despertar de muchos ciudadanos de las clases medias, que en las pasadas elecciones por primera vez nos dieron su respaldo. Aquí aprovecho para mandarles el mensaje de que nunca traicionaremos su confianza.
Somos testigos, también, del surgimiento del movimiento estudiantil de nuestro tiempo, el #YoSoy132.
Estos jóvenes han sabido estar a la altura de las circunstancias, han levantado el orgullo de muchos otros y les han dado poderosas razones para luchar por el derecho a la información, la justicia y por la democracia. Es un movimiento limpio, auténtico, independiente y creativo. Al grado que podemos proclamar que ya se tiene relevo generacional.
Abro un paréntesis para reconocer que hubo ciudadanos de todos los sectores que nos ayudaron a convencer a empresarios y a integrantes de clases medias, que debido a las campañas de desprestigio, mantenían una mala imagen de nosotros. Solo menciono, por no poder hablar de todos, a Alfonso Romo, Demián Bichir, León Larregui, Epigmenio Ibarra, Luis Mandoki, Manuel Clouthier, Dolores Heredia, Tomás López Rocha, Paco Ignacio Taibo, Lorenzo Rojas Guzmán y María Antonieta Laso.
También va a quedar para la historia el gabinete que presentamos, por la honestidad y experiencia de las personas que propusimos: Marcelo Ebrard, Rogelio Ramírez de la O, Juan Ramón de la Fuente, Claudia Sheinbaum Pardo, Javier Jiménez Espriú, Fernando Turner, Adolfo Hellmund López, María Luisa Albores, René Drucker Colín, Víctor Suárez Carrera, Sergio Rodríguez Cuevas, José Agustín Ortiz Pinchetti, Genaro Góngora Pimentel, Miguel Torruco Marqués, Raquel Sosa Elízaga, Bertha Elena Luján Uranga, Bernardo Bátiz Vázquez, Manuel Mondragón y Kalb, Elena Poniatowska Amor, Jorge Eduardo Navarrete López y el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
En contraste, ya estamos viendo que en el gobierno de Peña Nieto ocuparán los puestos más altos, los hombres y las mujeres del más bajo nivel moral.
Pero, sobre todo, agradezco a los cerca de 16 millones de mexicanos, que expresaron con su voto su firme decisión de abolir el actual régimen de corrupción, injusticias y privilegios. Estoy seguro que, aún con los resultados oficiales, están satisfechos por haber actuado con dignidad y decoro, y no formar parte del mundo de la sumisión y del conservadurismo.
A todos les digo que nadie se desanime, que no debemos decir adiós a la esperanza. Tengo elementos para afirmar que el actual régimen está en su fase terminal, ya caducó; carece de consenso. La mayoría de los mexicanos no lo respalda, aunque muchos no lo expresen abiertamente. Baste decir que a pesar de tratarse del supuesto regreso del PRI a Los Pinos, la gente no festejó, al contrario, hay duelo nacional. El pueblo tiene un instinto certero y sabe que por desgracia nada bueno se puede esperar, que continuará el empobrecimiento, la corrupción, la inseguridad y la violencia.
A los hombres del régimen solo les queda el dinero y el aparato de manipulación y de fuerza. Pero el dinero no lo es todo, no es Dios, deja de dominar en la medida en que la gente va tomando conciencia. Ahí está el ejemplo de millones de pobres que, a pesar de sus necesidades, no vendieron su voto.
Asimismo, el control que ejercen los potentados a través de los medios de comunicación es, cada vez, menos determinante. El caso Peña Nieto es un ejemplo; pensaron que bastaba con la publicidad, con lo mediático y no les resultó, tuvieron que recurrir a la compra de voluntades. Y, en cuanto al uso de la fuerza, es cosa de no caer en ninguna provocación y no olvidar lo que dijo Talleyrand a Napoleón: “Las bayonetas sirven para todo, menos para sentarse en ellas”.
De modo que, ánimo, es poco lo que falta. Uno, dos, tres, seis años, una década, son como un suspiro, representan un abrir y cerrar de ojos en la historia nacional. Quienes luchamos por una transformación que servirá a varias generaciones, debemos aprender a medir el tiempo de un modo distinto. No nos debe preocupar tanto, cuanto dure consumar la obra de transformación. Lo importante es no dejar de caminar hacia ese ideal. Si tenemos la fuerza necesaria para resistir, veremos el triunfo de nuestra causa y, en cualquier circunstancia, habremos ayudado mucho a quienes vienen detrás de nosotros para lograr el cambio anhelado.
Amigas y amigos:
Por estar concentrado en la defensa de nuestro juicio de inconformidad para demandar la invalidez de la elección presidencial, no respondimos a las interrogantes en cuanto al futuro de nuestro movimiento, pero ahora es el momento de hablar sobre lo que sigue. Empiezo con lo obvio: diciendo que lucharemos hasta alcanzar el objetivo superior de transformar a México.
Con mucha claridad, hace unos días expresé mi rechazo al fallo del Tribunal Electoral que declaró válida la elección presidencial. Dije que nunca vamos a jugar el papel de paleros del régimen antidemocrático. Por el contrario, lucharemos siempre por abolirlo.
Considero que haríamos mal en darle vuelta a la página, como si nada hubiese pasado. Sería tanto como prestarnos para dejar cancelada, en los hechos, la vía democrática.
En consecuencia, reitero, no voy a reconocer a Peña Nieto como presidente legítimo de México.
Esta postura forma parte, como aquí se ha dicho, del plan de desobediencia civil, que incluye el compromiso de seguir luchando bajo el principio de la no violencia, sin caer en provocaciones, sin afectar a terceros y, sobre todo, de oponernos por medios pacíficos a la aplicación de las llamadas reformas estructurales como la laboral, la fiscal, la energética y todas aquellas medidas que se tomen en contra de los intereses del pueblo y de la nación.
También debe quedar de manifiesto que vamos a proteger a los jóvenes, a los luchadores sociales y a cualquier ciudadano u organización que padezca del acoso del régimen autoritario. No permitiremos la violación de los derechos individuales y colectivos de los mexicanos.
Vamos a seguir trabajando en el fortalecimiento del Movimiento Regeneración Nacional, MORENA. El día de hoy, se ha dado a conocer la convocatoria para elegir a los órganos de dirección en los estados, así como al Consejo y al Comité Ejecutivo Nacional de MORENA.
Además, en los congresos distritales que se celebrarán a partir del día 12 de septiembre, entre todos decidiremos, de manera democrática, si MORENA continúa como asociación civil o se constituye en partido político. En lo que a mí respecta, voy a participar el 15 de septiembre como delegado efectivo en la asamblea donde me corresponde, en Copilco, de esta ciudad. Invito a todos a que sean parte de los 125 mil delegados que participaremos en los 300 congresos distritales que se llevarán a cabo en todo el país. También informo que asistiré del 10 de octubre al 11 de noviembre a los 32 congresos estatales y, desde luego, estaremos presentes en el congreso nacional que celebraremos el 19 y 20 de noviembre.
De modo que lo primero será consolidar la organización interna de MORENA, manteniendo el carácter de movimiento amplio, plural e incluyente. Es decir, MORENA continuará siendo un espacio abierto a todos los ciudadanos, corrientes de pensamiento y clases sociales.
MORENA seguirá sembrando ideas y haciendo conciencia. Fortaleciendo valores culturales, morales y espirituales. En esta nueva etapa se pondrá énfasis en la formación política de los jóvenes. Se mantendrá el periódico Regeneración y se continuarán usando las redes sociales para difundir nuestro proyecto, fijar posiciones y contrarrestar la propaganda de los medios de información al servicio del régimen.
Con MORENA defenderemos a los que sufren injusticias, protegeremos a los débiles y cuidaremos el patrimonio nacional, herencia de las futuras generaciones. Y hay algo en especial que evitaremos con toda nuestra fuerza: la privatización del petróleo. Adelanto que nos opondremos a cualquier reforma al artículo 27 Constitucional, para entregar el petróleo a particulares, nacionales y extranjeros.
Amigas y amigos:
En lo que a mí corresponde, en esta nueva etapa de mi vida, voy a dedicar toda mi imaginación y trabajo a la causa de la transformación de México. Lo haré desde el espacio que representa MORENA, por esta razón me separaré de los partidos del movimiento progresista.
No se trata de una ruptura, me despido en los mejores términos. Me separo de los partidos progresistas con mi más profundo agradecimiento a sus dirigentes y militantes.
Agradezco todo el apoyo que recibí de militantes y dirigentes del partido Movimiento Ciudadano, antes Convergencia.
Estoy obligado a decir que en los momentos más difíciles, siempre contamos con el respaldo decidido de militantes y dirigentes del Partido del Trabajo, del PT, en particular, de su dirigente, Alberto Anaya.
Agradezco, en especial, a los militantes y dirigentes del PRD, partido en el que me tocó participar desde su fundación, del cual fui dirigente y en el que milité durante estos últimos 23 años. Tengo en el PRD muchos amigos, que en todo momento me dieron su confianza y respaldo y, en correspondencia, considero que les di lo mejor de mí y los representé con entrega y dignidad. Estamos a mano y en paz.
Estoy seguro que esta decisión ayudará a renovar y a fortalecer al movimiento progresista. Además, siempre que se trate de la defensa del pueblo, del patrimonio nacional y de luchar por la transformación del país, estaremos dispuestos a caminar juntos y llegaremos a acuerdos para actuar como una sola organización.
Amigas y amigos:
Iniciamos una nueva etapa. Vamos a recomenzar porque así lo exigen las circunstancias. Hagámoslo con el mismo entusiasmo de siempre. Sigamos despertando y organizando a los ciudadanos. Que no nos angustie y detenga el qué dirán nuestros adversarios. Lo más importante es sentirnos bien con nosotros mismos, con nuestras conciencias y con el prójimo.
Comparto con ustedes mi experiencia, que es semejante a la de muchos otros luchadores sociales. Llevamos años batallando, trabajando con intensidad, avanzando y recibiendo reveses. Hemos aprendido que, aun en condiciones adversas, con el predominio del régimen antidemocrático, se va avanzando en la creación de conciencia, en la organización del pueblo y en la conquista de espacios políticos.
Una prueba de ello, por solo poner un ejemplo, es el triunfo del movimiento progresista en Tabasco. Es memorable que este año a pesar del caudal de dinero utilizado para la compra de votos y otras trampas, el pueblo de mi tierra y de mi agua dijo basta y se pudo ganar la gubernatura del estado, luego de 80 años ininterrumpidos de gobiernos priistas.
Esta experiencia es, repito, una prueba de que se pueden ir obteniendo victorias parciales, al mismo tiempo que se van creando las condiciones para alcanzar el hermoso ideal de ver triunfar la justicia sobre el poder.
La fórmula es luchar, resistir, no claudicar, avanzar, caer y levantarse, recomenzar y así, hasta la victoria final.
Todo depende de no perder la fe o desmoralizarse, de comprender que los procesos de transformación son tardados pero sublimes; hacernos a la idea de asumirlos como forma de vida porque hasta en lo personal producen dicha y grandeza. Es decir, podemos ser felices si dedicamos nuestra existencia a procurar el bienestar y la felicidad de otros. Además, la vida es demasiado corta para desperdiciarla en cosas que no valen la pena.
Amigas y amigos:
Créanme que estoy consciente del coraje, el desánimo, la impotencia y malestares del alma que sienten millones de mexicanos luego de este nuevo fraude electoral. Pero debemos superar todas estas tristezas y decepciones, pensando que nada es en vano, hasta en las peores circunstancias, nuestra noble labor significa limpiar el camino a las futuras generaciones, a nuestros hijos, a nuestros nietos, es promover la aurora, la llegada de una nueva vida, de una patria nueva, del reino de la justicia y del humanismo.
Y a los dirigentes sociales y políticos de nuestro movimiento, les recuerdo que debemos guiarnos por valores más elevados que nuestros propios intereses personales. Aunque a algunos les pueda parecer una utopía, nada se puede hacer sin ideales.
Cuando pensemos que no se puede, recordemos que Hidalgo enseñó que “el pueblo que quiere ser libre lo será, que el poder de los reyes es demasiado débil cuando gobiernan contra la voluntad de los pueblos”.
Y cuando no tengamos lo suficientemente claro los motivos de nuestra lucha, no olvidemos las palabras de Morelos, cuando les dijo a sus allegados: “Quiero que hagamos la declaración de que no hay otra nobleza que la de la virtud, el saber, el patriotismo y la caridad; que todos somos iguales, pues del mismo origen procedemos; que no haya privilegios ni abolengos.
Que todo el que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario.
Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben de ser tales a que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.
Que se eduque a los hijos del labrador y del barretero, como a los del más rico hacendado y dueño de minas”.
Y cuando necesitemos fortalecer nuestras convicciones, emulemos a Juárez cuando decía “que el enemigo nos venza o nos robe, si tal es nuestro destino; pero nosotros no debemos legalizar un atentado entregándole voluntariamente lo que nos exige por la fuerza”.
Y cuando nos falte idealismo, pensemos en ese extraordinario luchador social, Ricardo Flores Magón, que decía: “Cuando muera, mis amigos quizá escriban en mi tumba: ‘aquí yace un soñador’, y mis enemigos: ‘aquí yace un loco’. Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: ‘aquí yace un cobarde y un traidor a sus ideas’”.
Por todas estas consideraciones, aquí, en el Zócalo, corazón político y cultural de la República, decimos a los cuatro vientos que no claudicaremos. Que con la misma fe de siempre, vamos de nuevo a entregarnos al fecundo trabajo de despertar a los que faltan para que todos juntos logremos el renacimiento de México.
El día de hoy, millones y millones de ciudadanos acudimos a las urnas para elegir, con plena libertad, a quienes serán nuestros gobernantes y nuestros representantes.
De acuerdo con la información del Instituto Federal Electoral, las elecciones se desarrollaron en un clima de paz y tranquilidad en la mayor parte del país.
Si bien algunos partidos políticos o candidatos han hecho ciertos señalamientos de preocupación, una vez más ha quedado claro que es la vía electoral el camino que los mexicanos hemos escogido para preservar una vida política tolerante, ordenada y civilizada entre nosotros.
Hace unos momentos, el Consejero Presidente del Instituto Federal Electoral ha dado a conocer los resultados del Conteo Rápido, realizado por el propio Instituto, para la Elección de Presidente de la República.
De acuerdo con ello, el candidato de la Coalición Compromiso por México, el licenciado Enrique Peña Nieto, encabeza las tendencias en ese conteo preliminar.
De confirmarse esos resultados en los cómputos que se realizan en los Consejos Electorales, y una vez que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación valide la elección, de ser el caso, el licenciado Peña Nieto será nombrado Presidente Electo, y a partir del 1 de diciembre será el próximo Presidente de la República.
Por eso, quiero felicitarle sinceramente. Expresarle, también, que mi Gobierno tiene la absoluta disposición de colaborar con su equipo, a fin de garantizar que el cambio de Administración se dará de manera ordenada, transparente y eficaz.
Hago votos sinceros por la buena marcha del próximo Gobierno, para beneficio de todos los mexicanos.
Para ello, contará con las sólidas bases que entre todos hemos construido con gran esfuerzo en los últimos años.
Es mucho lo que hemos logrado los mexicanos y, por eso, a todos les pido que apoyemos a quien encabezará el Poder Ejecutivo, porque sé bien que un Gobierno necesita el apoyo de todos para sacar a México adelante.
Quiero expresar mi más amplio reconocimiento, también, a cada uno de los ciudadanos que hicieron posible que esta elección fuera un ejercicio de civilidad. A los millones y millones de votantes, tanto en México, como en el extranjero; al más de un millón de mexicanos que el día de hoy nos sirvieron a todos como funcionarios de casilla, a los casi dos millones que lo hicieron como representantes de todos los partidos políticos, así como a los observadores nacionales e internacionales.
Quiero, también, expresar mi reconocimiento a la candidata y a los candidatos a la Presidencia de la República de todos los partidos políticos, que a lo largo y ancho del país han defendido sus propuestas y han luchado por sus convicciones políticas.
En particular, quiero reconocer el valor y la generosidad de Josefina Vázquez Mota y de todos los candidatos de mi partido.
Todos han hecho un esfuerzo extraordinario. Algunos en condiciones terriblemente adversas, y por eso, merecen todo mi respeto, mi admiración y mi afecto.
Como mexicano y como Presidente de la República siempre he estado guiado por una profunda convicción democrática. He dedicado toda mi vida a defender la libertad de los ciudadanos para elegir a sus gobernantes.
En el ejercicio del servicio público he luchado por construir un país de leyes e instituciones sólidas. He trabajado para que los mexicanos podamos vivir en una Patria segura, justa y próspera.
Sin duda, hay muchas cosas que deben mejorarse y perfeccionarse en nuestra democracia, y en ello debemos trabajar todos los mexicanos. Sin embargo, hoy, el pueblo de México ha tomado una decisión en las urnas, que todos debemos respetar.
Es fundamental que en caso de existir inconformidades con el proceso electoral, éstas se encaucen por la vía institucional, y que se agoten todos los procedimientos contemplados por la ley.
Y si de todo ello resulta que hay algo qué cambiar en nuestro marco normativo, que se haga, también, pero por los cauces democráticos e institucionales que nos hemos dado.
Yo confío plenamente en que la madurez de los actores políticos y de la sociedad ayudará a que el proceso se desahogue de manera ordenada, y en el marco de la legalidad.
Señoras y señores:
En democracia no hay victorias permanentes y no hay derrotas para siempre. Siempre he creído que cuando hay elecciones libres, quien verdaderamente gana es el pueblo de México.
Mi Gobierno acatará invariablemente las decisiones de la autoridad electoral, y brindará todo su apoyo para que el proceso electoral concluya de manera pacífica y exitosa.
Quiero asegurarles que seguiré trabajando hasta el último día de mi mandato para garantizar que todos los mexicanos cuenten con un Gobierno comprometido con mejorar sus condiciones de vida. Y un Gobierno que, también, asegure que la próxima Administración inicie en las mejores condiciones posibles.
México es una Nación fuerte y poderosa, que sabe superar sus desafíos; una Nación, que como hoy lo ha demostrado una vez más, sabe vivir en democracia.
Hoy, México se refrenda como un país de libertades, que ocupa un lugar privilegiado de pleno derecho, en el grupo de naciones democráticas del mundo.
Debemos sentirnos muy orgullosos por este logro colectivo.
Yo los invito a que sigamos trabajando por fortalecer nuestra democracia, y a que, en unidad, impulsemos el progreso de nuestro querido México.
Muchas gracias por su atención y muy buenas noches.
Criptograma
reproduce el discurso íntegro del candidato de la coalición Movimiento
Progresista, Andrés Manuel López Obrador, sobre los resultados electorales de
es 1 de Julio.
Amigas,
amigos de los medios de comunicación.
Informo a
ustedes que, al conocerse el resultado preliminar del Instituto Federal
Electoral, la postura que asumo es la de esperar hasta que tengamos las actas y
todos los resultados.
Hay un
procedimiento legal establecido, que consiste en llevar a cabo un escrutinio
por Distrito.
El miércoles
próximo se tienen que revisar todas las actas, y se tienen que conocer los
resultados. Vamos a esperar, ese es un plazo para fijar en definitiva nuestra
postura.
Ya ustedes
conocen que no hubo la equidad que establece la Constitución en este proceso.
Es del
dominio público el uso de dinero a raudales, la falta de equidad también en los
medios de comunicación, y vamos a esperarnos a tener los resultados
definitivos. Eso es lo que puedo decir.
Agradecerles
mucho a los ciudadanos que nos apoyaron, que nos dieron su confianza. Todavía no
está dicha la última palabra.
Vamos a
actuar como siempre, de manera responsable.
Hago un
llamado a todos los integrantes de los partidos progresistas, a los candidatos
de Morena, a quienes nos representaron en las casillas, para que hagamos el
acopio de toda la información.
Vamos a
tener todos los datos para fijar, repito, una postura.
Es fundamental
la transparencia, es fundamental el que tengamos un recuento de datos.
Hay información
que nosotros tenemos, que indican otra cosa, de lo que se está diciendo en lo
oficial. No descalifico lo que se está dando a conocer oficialmente,
sencillamente no hay todavía los datos, hace falta tener el escrutinio legal, hace
falta tener la legalidad del proceso electoral.
Vamos hacia
allá, vamos a tener toda la información, y en su momento vamos a fijar una
postura.
Eso es lo que
yo quería expresarles, también agradecerles de mucho, de todo corazón a quienes
nos han apoyado siempre, decirles que yo voy a estar a la altura de las
circunstancias, que voy a representarlos como lo merecen los ciudadanos, que
han confiado en nosotros.
No vamos,
de ninguna manera, a actuar de forma irresponsable. Vamos a tener toda la
información, y en su momento vamos a informar al pueblo de México sobre el
resultado de esta elección.
Marisol Bazaldúa Alarcón y Mariana Martínez Gómez /Reporteras Criptograma
Mx
El candidato del PRI, Enrique Peña Nieto ofreció un discurso la noche de
este lunes en el que se proclama triunfador de la jornada electoral del Primero
de Julio.
"De acuerdo a la información oficial, la coalición Compromiso por
México encabezará en próximo gobierno de la República. Asumo con emoción, el
mandato que los mexicanos me han otorgado en este día. ¡Muchas gracias a todos
los mexicanos!”.
Para Peña Nieto, “la jornada electoral transcurrió en paz y con
tranquilidad en una elección en la que participaron más de 49 millones de
mexicanos (...) celebro el profesionalismo del IFE, mi reconocimiento a los
consejeros electorales”.
“Al ciudadano presidente de la República, Felipe Calderón, le expreso mi
reconocimiento... aprecio el gesto de su reciente llamada de felicitación”,
añadió.
Aprovechó para agradecer a su esposa Angélica
Rivera, así como a sus hijos y su señora madre “por su apoyo y comprensión”.
“Esta noche, mi mayor gratitud y reconocimiento
es para los miles de mexicanos que votaron por mi”.
Prometió honrar la confianza de sus
seguidores y cumplirle a todo México. “A quienes votaron por otras opciones, les
aseguro que gobernaré por todas y para todos. Más allá de los colores o siglas
partidistas hay algo que nos une a todos, que nos hermana: nuestro amor por
México”.
“En el México de hoy, plural y democrático,
todos cabemos. Aprecio y reconozco a los otros candidatos es hora de dejar
atrás nuestras diferencias y privilegiar nuestras coincidencias. Es momento de
ver hacia adelante”.
Dijo que hoy los mexicanos han decidido una
nueva alternancia , le han dado a nuestro partido una nueva oportunidad”,
puntualizó.
Según Peña Nieto, ejercerá una Presidencia
moderna, responsable, abierta a la crítica. Con la renovada participación de
los jóvenes de nuestro país, México ganó”.
Y pese a que no fue al debate de #YoSoy132,
declaró que escucha a los estudiantes, pero también a los que no pudieron
continuar su formación. “Somos una nueva generación, no hay regreso al pasado”.
Aseguró que la lucha contra el crimen va a
seguir con una nueva estrategia para evitar la violencia y proteger la vida de
los mexicanos. “Contra el crimen organizado, no habrá ni pacto, ni tregua”.
Se pronunció por impulsar una nueva economía de
libre mercado, pero con sentido social”.
Anunció que buscará en los próximos días reunirse
con el presidente Felipe Calderón para iniciar la transición.
Explicó que aprovechará los meses de la
transición para preparar las reformas a las que se ha comprometido.
“Mi único y mayor compromiso es con todos los
mexicanos. México será la nación donde cada quien pueda escribir su propia
historia de éxito. Esta noche ganó México", concluyó.
La trigésima sesión del Consejo Político Nacional del PRI fue el escenario en el que Enrique Peña Nieto pronunció el que muy probablemente sea el discurso más importante de su carrera política, escribió Alberto Aguirre, en un artículo publicado en el diario especializado El Economista, titulado "Y tú ¿le crees a Peña?".
Ese mensaje -al que algunos comparan con el histórico discurso de Luis Donaldo Colosio del 6 de marzo de 1994- carece de los recursos retóricos que habitualmente utiliza Frank Martínez (el speechwriter de cabecera del candidato del PRI) y sorprendió por su brevedad y contundencia: es hora de romper con el pasado.
“No tendrán cabida ni la corrupción ni el encubrimiento y mucho menos la impunidad”. Advirtió: “Quien no esté dispuesto a comprometerse con la democracia, la libertad y la transparencia, simplemente, no tiene cabida en este proyecto”, continúa el texto.
A punto de enfilar hacia la recta final de las campañas, el exgobernador del Estado de México formuló un deslinde claro respecto de lo que representa históricamente el PRI, justo en el momento en el que arrecian las manifestaciones en su contra.
El viejo PRI, diagnosticó, no podrá sacar al PAN de Los Pinos, en el entendido de que la sociedad mexicana ahora enfrenta la disyuntiva de la continuidad -representada por el josefinismo- o el cambio.
Podría concederse el beneficio de la duda al abanderado de la coalición Compromiso por México y asumir que, en efecto, forma parte de una nueva generación de priístas. Sólo que durante su trayectoria en el servicio público, que apenas cubre tres lustros, nunca había dado muestras de lo contrario.
El planteamiento de Peña Nieto naufraga en los mares de la demagogia electoral y está sustentado en una premisa falsa, por prevaricación.
Las manifestaciones de las últimas semanas dejan ver una ciudadanía alejada del conformismo.
La invencibilidad de Peña Nieto era una apuesta demasiado arriesgada, principalmente, porque implicaba la apatía de un electorado harto con la clase política como correlato. Significaba que la gente aceptara el regreso del PRI a Los Pinos como un destino inexorable y no como un desafío que mueve a la resistencia y a la rebelión para aquellos que, en lugar de vivir el futuro como una penitencia inevitable, imaginan un cambio verdadero.
A pesar de todo, Peña Nieto mantendrá sus denodados esfuerzos por borrar las máculas generadas por su Waterloo de la Ibero. La promulgación de su “manifiesto por una Presidencia democrática” y su careo con los participantes en la más reciente emisión de Tercer Grado, anteceden a su discurso contra el pasado priísta que lo persigue.
Y por más que niegue que el expresidente Carlos Salinas de Gortari sea su padrino, que haya pactado con La Maestra Elba Esther Gordillo o insista en que se suma a las demandas de castigo a ejemplar a sus homólogos -llámense Humberto Moreira, Tomás Yarrington, Mario Marín o Ulises Ruiz-, simplemente, fracasa en el intento por lograr que su voz traspase las atalayas tricolores.
Antes de llegar a las urnas, ha quedado claro que una franja importante del electorado optará por el cambio y no por la continuidad del modelo panista. Enrique Peña Nieto trata de presentarse como una opción de “cambio responsable”. Su propuesta, formulada implacablemente, carece de sustento.
Queda un mes de campaña y la ofensiva final contra el abanderado priísta está en curso. Avanzan las actuaciones judiciales contra los representantes del viejo PRI y el siguiente implicado es un exgobernador de Oaxaca. Ahora mismo están ejecutándose las actuaciones derivadas de la denuncia penal interpuesta por Gerardo Cajiga, el actual secretario de Finanzas del gobierno estatal.